19 DE NOVIEMBRE DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER EMPRENDEDORA

Género 20 de noviembre de 2021 Por Edilena Bayona
LA INDEPENDENCIA ECONÓMICA DE LA MUJER
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El 19 de noviembre se conmemora el "Día Internacional de la Mujer Emprendedora" y tiene como finalidad visibilizar a la mujer y seguir contribuyendo al empoderamiento femenino en el mundo, además de acabar con la desigualdad de género.

Actualmente se requiere un mundo con igualdad de género. De acuerdo a las Naciones Unidas, las mujeres tienen derechos inalienables, los cuales ha venido apoyando desde su Carta Fundacional. Este organismo internacional, creó la Comisión de la Condición Jurídica y de la Mujer con el fin de que comenzara a promoverse la igualdad de género, así como el empoderamiento de la mujer.

En el año 1948, durante una asamblea extraordinaria de la Organización de Naciones Unidas celebrada el 10 de diciembre, se aprobó la declaración que reafirma que todos los seres humanos tienen derecho a la libertad, la igualdad y la dignidad, sin ningún tipo de distinción de acuerdo a su raza, color, sexo, idioma, religión o cualquiera otra condición. Sin embargo fue en 1975 cuando la Asamblea General declaró  el Año Internacional de la Mujer, que dio lugar a que se realizara la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, todo esto gracias a los innumerables movimientos feministas que en todo el mundo se llevaron a cabo durante la década de los 70.

Con la celebración del Día Internacional de la Mujer Emprendedora, se busca, entre otras cosas, reivindicar los derechos salariales de las mujeres con respecto a los hombres. Esta desigualdad es bastante notoria y ocurre en muchas partes del mundo.

En muchos países, se calcula que la diferencia salarial entre hombres y mujeres alcanza un 23%. Estas cifras son realmente significativas en una sociedad donde el sexo femenino está preparado para tener las mismas aspiraciones salariales que los hombres, sin embargo, durante años ha tenido que enfrentar duros retos financieros y empresariales para poder alcanzar sus propios emprendimientos.

La brecha de género se hace visible cuando se trata de emprendimientos y pequeñas empresas. Las mujeres que inician un negocio suelen enfrentar más barreras que los hombres para crecer y expandirse. Si hablamos de financiamiento, de cada 100 emprendedores, 7 hombres acceden a capital cuando lo solicitan, en comparación con solo 1 mujer.

Las falencias en el acceso a la formación empresarial hace que estén en desventaja cuando se trata de invertir y hacer crecer sus emprendimientos. De acuerdo con Produce, solo el 14,4 % de microempresas conducidas por mujeres cuentan con capacitación en gestión empresarial.

Se evidencia claramente una clara desigualdad de género, que, sin lugar a dudas, afecta a la sociedad en general, ya que el valor de la mujer cada vez cobra más fuerza en cualquier ámbito de la vida.

El emprendimiento femenino se ha visto como una necesidad de romper con los prejuicios sociales sobre las verdaderas capacidades que tienen las mujeres para los negocios y los nuevos emprendimientos.

Las regiones del planeta que presentan mayores tasas de emprendimiento de las mujeres son las que se encuentran en vías de desarrollo como es el caso de América Latina y África. En Angola, de cada diez mujeres, cuatro o más son capaces de desarrollar su propia empresa, lo mismo ocurre en países como Chile y Colombia.

En el caso de los países europeos, España ocupa el décimo sexto lugar por encima de Alemania y Reino Unido y donde se espera que la tasa siga en aumento para los años que están por venir. 
Esta disparidad entre los distintos continentes, tiene mucho que ver con el desarrollo económico, donde en los países menos avanzados, las mujeres están obligadas a buscar mayores fuentes de trabajo, mientras que en las sociedades donde el nivel de vida es más alto, hay mayores fuentes de empleo, por lo tanto, no existe una necesidad real de que la mujer esté obligada a fundar su propia empresa.

Otro de los desafíos que tienen las mujeres emprendedoras es que cuentan con menos tiempo para prepararse y dedicarse a sus negocios debido a que gran parte del trabajo doméstico no remunerado y de cuidado recae sobre ellas. 

El emprendimiento femenino ha sido muy positivo para la sociedad. Representa un gran aporte que ayuda a generar ingresos, además de darle a la mujer un mayor empoderamiento en un mundo donde los hombres siguen teniendo mayores oportunidades. Ni hablar de cómo las mujeres enfrentaron la pandemia, si bien muchas tuvieron que cerrar sus negocios, otras tomaron las riendas de la economía familiar, aún reinventandose (cambiando de rubro).

Si conoces una mujer emprendedora, no dudes en hacerle saber cuán importante es su labor, recuerda hacer valer sus derechos, donde prevalezca la igualdad de género. Además puedes contribuir con tu pequeño grano de arena en esta causa, compartiendo en tus redes sociales sus iniciativas empresariales. Y desde el estado y/o la empresa privada facilitar el acceso a formación empresarial, crear políticas y generar inversión para hacer crecer sus emprendimientos, implementar programas que apunten a romper estereotipos y que mejoren el acceso a financiamiento.

Finalmente, se requiere contar con estadísticas nacionales sobre el emprendimiento femenino y con el desarrollo de iniciativas que consideren el ciclo completo: motivar, financiar y hacer crecer el negocio.

Apostar por los emprendimientos liderados por mujeres es fundamental para el desarrollo de los paises. Al impulsarlos no solo ayudamos a las mujeres, sino también a sus familias y a su comunidad.

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